Depósito de fianzas

La Ley de arrendamientos urbanos impone la obligación legal de exigir y prestar una FIANZA en metálico, equivalente a una mensualidad de renta cuando se celebre un contrato de arrendamiento de vivienda.

Así, esta obligación legal, se configura para el alquiler de todo tipo de viviendas, con independencia de su consideración de libre o con protección pública.

La fianza se define como la garantía del cumplimiento, por parte del arrendatario, de la totalidad de las obligaciones derivadas del contrato de arrendamiento, tanto económicas -pago de la renta y cantidades asimiladas (suministros, cuotas de comunidad, etc.)- como las propias de conservación del objeto arrendado (mantenimiento del piso y los muebles).

El saldo de la fianza en metálico deberá ser devuelto al inquilino al final del arrendamiento. Si transcurre más de un mes desde la entrega de llaves sin que haya sido devuelto, se comenzarán a devengar los correspondientes intereses legales.

En definitiva, la fianza es un compromiso ineludible y necesario para llevar a buen puerto un alquiler, sin que se produzcan situaciones de ‘riesgo’ para ninguno de los firmantes. Es una seguridad para el arrendador y un compromiso para el inquilino con el fin de que cuide la vivienda y la devuelva tal y como la recibió.

Constitución del Depósito de la Fianza

En nuestra región, para poder realizar el depósito de la fianza, es necesario realizar un depósito bancario de una cuota de renta en la correspondiente cuenta de la Consejería de Hacienda y Administraciones Públicas, siempre que se trate de un arrendamiento de vivienda. Este depósito se llevará a cabo mediante el modelo 801 Resguardo de constitución de depósito o garantía en efectivo, el cual podrá obtenerse en impreso mediante la personación ante la Delegación Provincial de Hacienda y Administraciones Públicas o en el enlace web: http://tributos.jccm.es/.

Las instrucciones para la cumplimentación del modelo 801 se pueden obtener en las Delegaciones Provinciales de nuestra Consejería de Fomento.

Realizado el depósito anterior, el interesado deberá presentar ante la Delegación Provincial (Sección de fianzas Arrendamientos urbanos) correspondiente al lugar en que se ubique la vivienda arrendada, Solicitud para constituir o actualizar fianzas ya depositadas, cuyo modelo será facilitado en dicha Delegación Provincial.

A esta Solicitud, se acompañará la siguiente documentación:

  • Modelo 801 en el que conste la realización del depósito de un mes de renta en la correspondiente cuenta de la Consejería de Hacienda y Administraciones Públicas.
  • Tres copias originales del contrato de arrendamiento.

Tras el examen de la documentación presentada, los contratos originales presentados se diligencian y se devuelven dos ejemplares, uno para el arrendador y otro para el arrendatario.

Además se expedirá el documento “PAPEL DE FIANZAS”, el cual será necesario para instar la devolución o modificación de la fianza depositada. Este documento se entregará al arrendador.

Solo desde este momento en el que se expide el “PAPEL DE FIANZAS” se puede entender que el depósito de la fianza ha quedado válidamente constituido.

Como regla general, el obligado a la constitución del depósito de la fianza, será el arrendador, con la excepción de los contratos de arrendamiento de viviendas con protección pública de promoción pública, en donde el obligado a la constitución será el arrendatario.

Por último, señalar que este depósito deberá realizarse en el plazo de quince días hábiles desde la fecha de firma del contrato.

No obstante, ante cualquier duda que pudiera surgir, siempre pueden formularse la correspondientes consultas ante el Servicio de Fianzas de la Delegación Provincial de Fomento que corresponda.

Modificación del Depósito de la Fianza

En tanto en cuanto el contrato de arrendamiento de vivienda no se extinga, puede sufrir variaciones a lo largo del periodo de vigencia. Estas variaciones pueden ser de distinta naturaleza, y como no podía ser de otra manera, no queda excluida de estos posibles cambios la parte de la renta. En este sentido, ya sea por cuestiones de actualización, o bien por cualquier otro motivo,  la renta puede sufrir variaciones, lo que repercute directamente en la fianza. De esta manera cuando se actualiza la renta (que se suele traducir en un aumento de la misma, y que no podrá realizarse dentro de los cinco primeros años de vigencia del contrato) es necesario también actualizar en los mismos términos la cuantía de la fianza.

Para ello, el procedimiento es similar al de la constitución de la fianza. Se deberá consignar previamente y mediante el modelo 801 en los mismos términos previstos para la constitución de la fianza, el importe que reste hasta completar una mensualidad de renta.

Una vez realizado este depósito, el interesado, nuevamente, deberá presentar ante la Delegación Provincial (Sección de fianzas Arrendamientos urbanos) correspondiente al lugar en que se ubique la vivienda arrendada, Solicitud para actualizar fianzas ya depositadas, cuyo modelo será facilitado en dicha Delegación Provincial.

A esta Solicitud, se acompañará la siguiente documentación:

  • Modelo 801, en el que conste la realización del depósito de la cantidad necesaria para que se complete la suma previamente depositada y sea la equivalente a un mes de la renta vigente. Dicho ingreso se realizará en la correspondiente cuenta de la Consejería de Hacienda y Administraciones Públicas.
  • Dos copias originales del contrato de arrendamiento.
  • Papel de fianzas emitido.

Tras el examen de la documentación presentada, los contratos originales presentados y el “PAPEL DE FIANZAS” se diligencian nuevamente y se devuelven a los interesados.

Devolución de la Fianza

Cuando el contrato de arrendamiento finaliza, deben realizarse una serie de comprobaciones antes de proceder a la devolución de la fianza.

Al tratarse de una garantía del cumplimiento de las obligaciones del arrendatario, la devolución íntegra de la fianza se llevará a cabo siempre y cuando el piso esté en perfecto estado. Si al abandonar el piso, el dueño comprueba que se han producido daños o desperfectos en él descontará los gastos de reparación del importe de la fianza a devolver. Lo mismo ocurrirá si al finalizar el alquiler quedan cantidades adeudadas.

Si todo está en orden, y no hay ninguna deuda a favor de dueño de la vivienda, la fianza deberá ser restituida al arrendatario transcurrido un mes desde la entrega de las llaves por el mismo.

Así, para esta devolución, el arrendador deberá presentar ante la Delegación Provincial (Sección de fianzas Arrendamientos urbanos) correspondiente al lugar en que se ubique la vivienda arrendada, Solicitud para recuperar las fianzas, cuyo modelo será facilitado en dicha Delegación Provincial.

A esta Solicitud, se acompañará la siguiente documentación:

  • Dos copias originales del contrato de arrendamiento con las diligencias de constitución.
  • Papel de fianzas firmado al dorso por ambas partes.
  • Documento en el que se recoja la finalización del contrato.

Presentada esta documentación, la Delegación Provincial remitirá un oficio al interesado informando de que se ha dado traslado de la documentación necesaria a la Consejería de Hacienda y Administraciones Públicas para que proceda al reintegro de las cantidades depositadas en concepto de fianza.

Normativa Reguladora

  • Ley 29/1994, de 24 de noviembre, de Arrendamientos Urbanos.
  • Orden de 5 de marzo de 1985, por la que se establece el procedimiento para la constitución de fianzas por arrendamientos y suministros en el ámbito de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.